Los síntomas de la
enfermedad celíaca y de la intolerancia al gluten (cuyo nombre
correcto es sensibilidad al gluten no celíaca) se alivian de forma
muy efectiva con una dieta sin gluten. Parece fácil y, quizá por
ello, no son pocas las personas que, ante la duda de si son celíacas
o no, eliminan el gluten de su alimentación sin consultar con un
especialista. Sin embargo, es importante identificar de forma
adecuada a las personas que padecen estas dolencias. La mera sospecha
no basta: la dieta sin gluten no es fácil de seguir y puede ser
desequilibrada sin un correcto asesoramiento sanitario. Para evitar
imprudencias, el diagnóstico de la enfermedad celíaca y de la
sensibilidad al gluten no celíaca deben realizarlo médicos
acreditados, mientras que el asesoramiento alimentario debe correr a
cargo de dietistas-nutricionistas.
Aunque se estima que la enfermedad celíaca afecta a una de cada cien personas, hay muchos individuos no diagnosticados. Por eso cobra importancia saber qué síntomas nos deben motivar para ir al médico. Aunque la denominación "enfermedad celíaca" es la correcta, según apuntan tanto la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica como la Organización Mundial de Alergia, en ocasiones se usa la acepción "intolerancia al gluten". Esta expresión también se ha empleado, de forma inapropiada, para hacer referencia a una nueva entidad llamada "sensibilidad al gluten no celíaca".
Problemas con el gluten, ¿qué síntomas nos deben alertar?
¿Qué síntomas indican que podemos padecer enfermedad celíaca? En 2009, el National Institute for Health and Care Excellence (NICE) publicó una rigurosa guía titulada 'Reconocimiento y
